Soy un profesional del área Ingeniería, con experiencia docente y que actualmente reside en Tongoy. Elegí este balneario como mi lugar de residencia porque vi numerosas ventajas comparativas respecto de muchos otros lugares de Chile y porque sus condiciones naturales parecen indicar que está todo dado para que cobije a una población feliz, partiendo por su población infantil y juvenil. Sin embargo, después de algunos años, he podido observar que esta percepción inicial no fue muy acertada, por diversas razones. En esta oportunidad me referiré al Liceo Marítimo de Tongoy, que según he podido notar adolece de numerosos contrasentidos, a saber:
Su hermosa arquitectura y amplitud de edificación, que nada tiene que envidiar a muchos hoteles de las costas del Mediterráneo con más de 100 habitaciones de lujo, posee solo 8 salas de clases lo que limita egoístamente su capacidad para recibir alumnos. Tamaño versus capacidad de alumnado: CONTRASENTIDO N º 1.
El profesorado debe viajar diariamente desde Coquimbo o La Serena para venir a dictar sus clases a Tongoy, mientras que muchos estudiantes de Tongoy, que han debido matricularse en Coquimbo y La Serena, deben madrugar diariamente para concurrir a sus establecimientos educacionales. Ellos, al igual que los profesores “viajantes”, después de los horarios de clases regresan de noche a sus hogares… Tendrán todos los padres y apoderados el dinero necesario para pagar diariamente este transporte desde y hacia Tongoy. Además, me pregunto: Tendrán tiempo suficiente los profesores para preparar bien sus clases así como los alumnos para estudiar sus materias escolares. Al parecer, la lógica simple indica que no y si al diseñarse este Liceo se pretendió una buena calidad de educación aparece el CONTRASENTIDO N º 2.
El Liceo se denomina MARÍTIMO lo que induce a pensar que allí se imparte una educación especializada en ciencias del mar, para lo cuál se supone debe contarse con laboratorios de experimentación biológica, estanques de cultivo de especies marinas, profesores con especialidades tales como: Oceanografía, Biología Marina, Geología Submarina, Acuicultura, etc. Hasta donde me he informado, esto no existe y por lo tanto su nombre fue solo un intento que hoy carece de sentido. CONTRASENTIDO N º 3.
Una educación de calidad no solo requiere de un profesorado idóneo sino también de una educación que interprete las aspiraciones de la población estudiantil, solo así se logrará tener un alumnado automotivado y bien incentivado para llevar a cabo su educación. Suponiendo que el o los responsables de crear realmente un Liceo Marítimo se hayan quedado solo en esta buena intención, igualmente cabe preguntarse si se habrá interpretado las aspiraciones educacionales de los jóvenes de Tongoy. Después de visitar el sitio web www.tongoydigital.cl y ver las encuestas realizadas acerca de las preferencias educacionales de los estudiantes de Tongoy, la respuesta categórica es NO. Los alumnos privilegian áreas tales como Turismo y Minería, que obviamente les representaría más y mejores oportunidades laborales dentro de la Cuarta Región. CONTRASENTIDO N º 4.
Si continuara aplicando mi experiencia docente a este tema del Liceo Marítimo, sin duda encontraré un mar de contrasentidos, como ocurre en muchos de los establecimientos educacionales de nuestro país, pero vale la pena hacerlo si con el último indicado es como haber levantado una estatua con pies de barro…?
EPÍLOGO: Claramente no tengo la autoridad para producir cambios asociados a este emblemático establecimiento educacional pero, en todo caso, desde ya muestro mi disposición para colaborar cuando las autoridades competentes apliquen su voluntad para producirlos, en beneficio de toda la comunidad educacional y social de Tongoy. Estos cambios deben iniciarse escuchando las voces de quiénes componen la comunidad educacional de Tongoy (estudiantes, padres y apoderados) para luego, debidamente informados, buscar la mejor forma de satisfacer sus aspiraciones educacionales motivados por un futuro mejor. Así cambiaremos el refrán “letra con sangre entra” por “educación automotivada produce buenos resultados”… Tongoy se lo merece!
Claudio Gacitúa Cavagnaro, vecino de Tonngoy
Antecedentes Publicados en Diario El Día.
Periodista Aurora san Martín
La comunidad de Tongoy muestra su preocupación por las adversas condiciones educacionales que obligan a los niños y jóvenes a ir a estudiar a La Serena y Coquimbo
Manifiestan que no existe interés de estudiar en la escuela y en el Liceo, que ambos tienen poca matrícula y eso es porque la educación no es buena.
En un principio los niños viajaban a la Escuela de Guanaqueros a su enseñanza básica ya que los resultados de ésta eran mejores, pero ya no tienen más capacidad.
El presidente de del Centro de Padres y Apoderados del Liceo Marítimo de Tongoy, Raúl Postigo,al ser consultado por el diario El Dia dice que en innumerables oportunidades le han hecho saber a las autoridades su preocupación por el éxodo de estudiantes que tiene la localidad costera debido a la “mala educación” que se está entregando en los establecimientos de Tongoy.
“Tenemos dos colegios (Liceo Marítimo de Tongoy y la Escuela David León Tapia) de primera calidad y la educación no ha sido de la buena, por lo tanto los padres hemos tenido que sacar a nuestros niños a Coquimbo”, señala el dirigente.
Ejemplificó que en el caso del Liceo Marítimo, el establecimiento no cuenta con conexión a internet, ni el Hatchery que necesitan los alumnos de acuicultura, para formarse como técnicos de la especialidad.
“Nosotros como padres y apoderados tenemos que invertir nuestros ingresos para mandarlos a estudiar afuera... tenemos que privarnos de muchas cosas para poder educarlos”, agregó Postigo.
En tanto,la presidenta de la Junta de Vecinos Nº29, comparte plenamente lo planteado por Postigo, agregando que “en este momento en Tongoy hay un éxodo tremendo de niños de enseñanza básica y media. Agrega que para los jóvenes estudiar en el Liceo Marítimo “es un castigo”. Considera que los viajes que alumnos y profesores deben efectuar unos para salir de Tongoy, y los profesores y para llegar deben madrugar y por este motivo no rinden como debieran.
Por su parte, la presidenta de la Junta de Vecinos Víctor Domingo Silva de Tongoy, Nilda García, comentó que es un tema que les preocupa y que en su caso tuvo que mandar a dos de sus hijos a estudiar a Coquimbo. “A los jóvenes de hoy no les interesa mucho la carrera que tiene el Liceo Marítimo, creo que para que crezca el interés, hay que inyectarle otras carreras”.
El jefe del Departamento de Educación Municipal de Coquimbo, Luis Guerrero, descartó que este año haya habido una baja en la matrícula de los establecimientos de Tongoy, señalando que en el caso del Liceo Marítimo, la cantidad de alumnos se mantuvo igual que en el 2009, con 210 estudiantes, mientras que en la Escuela David León Tapia, superó los 650 alumnos, lo que tampoco se diferencia del año pasado. Guerrero señaló que los padres muchas veces optan por enviar a sus hijos a Coquimbo, sin conocer los procesos educativos que se están llevando adelante en Tongoy.
Agregó que “se pueden decir muchas cosas” respecto a la calidad de la educación. “Pero no sé con qué parámetros ellos miden la calidad de la educación, ¿sólo por el hecho que algunos alumnos que se vienen a estudiar a Coquimbo o La Serena? Creo que deberían solicitar que se les entregue más información”, dijo. Añade también: que a muchos estudiantes de Tongoy les resultan atractivas las ofertas de educación secundaria que hay en la capital comunal como: la especialidad de mecánica, electromecánica, soldadura industrial, asistente de párvulos, contabilidad y agente de ventas (que se imparten en diferentes liceos de la ciudad). Pero aclaró que en el caso del Liceo Marítimo también se está evaluando una oferta que se sume a la carrera de técnico en acuicultura.
“Tenemos esta especialidad basada en un estudio que se hizo en el año 2004... y estamos trabajando con los equipos directivos del Liceo Marítimo para proyectar una carrera que esté también de acuerdo a lo que es la acuicultura porque tampoco podemos instalar una carrera que dure 2 ó 3 años, y no tenga un sustento para la continuidad que queremos darle a 10 ó 15 años”.
"El jefe del Departamento de Educación comunal destacó que también existe un proyecto con la Embajada de Japón de 42 millones de pesos para adquirir implementos de primera generación para la carrera. También dijo que ya se licitó el Hatchery por cerca de 500 millones de pesos y que se está preparando el inicio de las obras del laboratorio".
Lo que este medio ha averiguado es lo siguiente
El año 2008 la Municipalidad encargó un estudio que costó 60 millones de pesos a la Consultora Ballesta, en Marzo del 2009 el estudio estaba listo, pero desde la misma consultora nos dijeron que a Noviembre del año 2009, todavía el departamento de educación de la I.Municipalidad de Coquimbo no lo había revisado, le avisamos entonces a la Seremi de Educación Gladys Barraza para contarle de este tema, pero no tuvo cupo en su agenda a pesar de que manifestó su interés. Nuestro Magazine tiene la copia de los correos intercambiados con ella. Ahora según lo expresado por el señor Guerrero de una inversión de 500 millones en un hatchery desconociendo el interés de los jovenes, puede seguir haciendo crecer el elefante blanco en que se ha convertido el Liceo.
Una enorme construcción llena de arcos, adornos, pasillos y escaleras, pero que cuenta con pocas salas, creemos que es indispensable una reunión con los alumnos, profesores y apoderados ya que el interés de los jóvenes no va por la acuicultura, y quizás esos 500 millones sirvan para dotar al Liceo de más salas de clases para otras especialidades, también sería bueno conocer el estudio de la Consultora Ballesta.
Mi interés es que la opinión de la gente de Tongoy debe ser tomada en cuenta, mal que mal en 2 años más podríamos ser comuna y la responsabilidad de la educación de nuestros jóvenes es nuestra, debemos darles más herramientas para que sepan desenvolverse a futuro en el mercado laboral, que no son precisamente los ostiones. El Intendente es experto en Educación, sería bueno tenerlo en Tongoy.



